Tipos de Exudados Inflamatorios

Exudado Inflamatorio

El Exudado Inflamatorio se compone de proteínas plasmáticas y leucocitos que extravasan de los vasos y se acumulan en el lugar inflamado. Tiene la función de destruir al agente agresor, degradar (licuar) y remover el tejido necrosado. El drenaje linfático se incrementa, llevando más fácilmente antígenos a los ganglios linfáticos regionales. Dependiendo del lugar, de la intensidad de la reacción y del agente injuriante, el exudado puede tener diferentes características. Según el tipo de exudado, la inflamación se clasificará en:

1 – Serosa: El líquido extravasado tiene alto contenido acuoso, presentando poca cantidad de moléculas proteicas. Este líquido pobre en proteínas además del origen vascular, puede ser producido también por las células mesoteliales que recubren la cavidad pleural, peritoneal y pericárdica. Debido a su bajo contenido proteico, el exudado seroso no se detecta histológicamente dejando sólo espacios entre los elementos tisulares. El caso más común de inflamación serosa es la quemadura de la piel con formación de “burbujas”. Ocurre en las enfermedades vesicular-bullosas (pénfigo, herpes).

2 – Fibrinoso: Cuando la lesión vascular es más intensa permitiendo la salida de moléculas grandes, el líquido extravasado será rico en proteínas, especialmente fibrinógeno, formando una red de fibrina en el territorio inflamado y se llama exudado fibrinoso. Puede ocurrir en la cavidad pericárdica en ciertas enfermedades reumáticas quedando el espacio pericárdico llenado por una masa de fibrina. En los pulmones en casos de neumonía neumocóccica, los alvéolos pueden estar ocupados por una red de fibrina con gran cantidad de leucocitos. El exudado fibrinoso es más común en las membranas serosas del pericardio, pulmón y peritoneo. La red de fibrina puede ser invadida por fibroblastos, sustituyendo el exudado fibrinoso por tejido fibroso, que puede interferir en las funciones del pulmón y del corazón.

3 – Catarral: Cuando la inflamación ocurre en las superficies mucosas, hay la formación de gran cantidad de moco siendo entonces llamada de catarral. Se encuentra, por lo tanto, sólo cuando el tejido inflamado es capaz de secretar moco como la nasofaringe, pulmones, tracto intestinal, útero y glándulas secretoras de moco. Los ejemplos comunes de inflamación de la catarral son la gripe y el resfriado.

4 – Hemorrágica: Cuando hay la ruptura de la pared vascular, grandes cantidades de hematíes están presentes en el territorio inflamado. Es una clasificación poco usada.

5 – Pseudomembranosa: Se caracteriza por la formación de una falsa membrana compuesta de fibrina, epitelio necrosado y leucocitos. Resulta de la descamación del epitelio junto con un exudado fibrinopurulento. Ocurre sólo en las superficies mucosas, más comúnmente en la faringe, laringe, tracto respiratorio e intestinal. En la difteria se produce este tipo de inflamación.

6 – Purulento: El exudado purulento está formado por la acumulación de gran cantidad de neutrófilos, que interactúan con el agente agresor, generalmente bacterias, provocando la destrucción del tejido. La viscosidad del pus se debe en gran parte al contenido de ADN, proveniente de los propios neutrófilos. Los ejemplos de bacterias piogénicas son los Stafilococos, bacilos gram negativos (Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, cepas de Proteus y Pseudomonas aeruginosa) meningococos, gonococos y neumococos. Absceso periapical, furúnculo y apendicitis son buenos ejemplos de inflamación supurativa. Debido a la viscosidad, el absceso es difícil de ser reabsorbido, debiendo, cuando sea posible, ser drenado naturalmente o quirúrgicamente. El pus puede ser formado por agentes químicos como terebentina y nitrato de plata, mostrando que no es dependiente de las bacterias.

Recordando que la celulitis o el flecmo es una infección supurativa diseminada causada por los estreptococos hemolíticos del grupo A de Lancefield.

Se debe resaltar que no siempre hay la predominancia de un tipo de exudado, existiendo entonces los tipos mixtos que podrán ser llamados serofibrinos, fibrinopurulentos, mucopurulentos y así sucesivamente.

Anúncios