La Escala de Coma de Glasgow

Escala de Coma de Glasgow

La escala de Coma de Glasgow (ECG) es una escala de orden neurológica capaz de medir y evaluar el nivel de conciencia de una persona que ha sufrido un traumatismo craneal. Por lo tanto, esta escala es un método bastante confiable para detectar el nivel de conciencia de una persona después de accidentes. Finalmente, se utiliza durante las primeras 24 horas después del trauma y hace la evaluación basada en tres parámetros: apertura ocular, respuesta motora y respuesta verbal. Posteriormente, ese importante recurso fue actualizado en abril de 2018, y conforme su evaluación también es utilizada como un recurso de los profesionales de salud en el pronóstico del paciente, además de tener gran utilidad en la previsión de eventuales secuelas.

Los Creadores de la ECG

En primer lugar, la escala fue creada en 1974 por Graham Teasdale y Bryan J. Jennett, del Instituto de Ciencias Neurológicas de Glasgow (en Inglaterra). La propuesta era desarrollar un método que midiera los niveles de daño neurológico en los pacientes, determinando así el tratamiento adecuado. Más recientemente, ella pasó a tener esta clasificación de asistencia en el análisis del nivel de conciencia.

La escala de coma de Glasgow inicialmente fue desarrollada para ser utilizada como facilitador, o mejor, instrumento de investigación para estudiar el nivel de conciencia de pacientes con trauma craneal grave y, de forma incisiva, medir la función en pacientes comatosos, dada la dificultad de la enfermedad definición de la extensión de la lesión cerebral.

Cuarenta años después, Sir Graham Teasdale condujo un proyecto que intentó entender el uso actual de la escala y que fue incorporado en las nuevas directrices.

Por lo tanto, los cambios no pararon y el neurocirujano y su equipo publicaron un estudio en el Journal of Neurosurgery (publicación oficial de la Asociación Americana de Cirujanos Neurológicos) añadiendo otro importante factor para ser medido en la escala: la reactividad pupilar. Por otra parte, la modificación más reciente fue un intento de obtener mejores informaciones sobre el pronóstico en el traumatismo craneoencefálico, incluyendo la probabilidad de muerte, ya que el estudio realizado por los investigadores reveló mayor precisión en el análisis del estado de salud del paciente. Nació entonces la versión más reciente de la escala, denominada escala de coma de Glasgow con respuesta / reactividad pupilar (ECG-P).

Los Elementos de la Escala

Sin embargo, la escala comprende tres pruebas: respuestas de apertura ocular, habla y capacidad motora. Los tres valores por separado, así como su suma, se consideran. En definitiva, después del análisis de estos factores, la publicación de 2018 indica otro punto a ser observado: la Reactividad pupilar, que es sustraída de la puntuación anterior, generando un resultado final más preciso.

Ocular:

(4) Espontánea: abre los ojos sin la necesidad de estímulo externo.

(3) Al sonido: abre los ojos cuando se llama.

(2) A la presión: el paciente abre los ojos después de la presión en el extremo de los dedos (aumentando progresivamente la intensidad durante 10 segundos).

(1) Ausentes: sin abrir los ojos, a pesar de ser físicamente capaz de abrirlos.

Verbal:

(5) Orientada: puede responder adecuadamente el nombre, lugar y fecha.

(4) Confundido: consigue conversar en frases, pero no responde correctamente las preguntas de nombre, lugar y fecha.

(3) Palabras: no puede hablar en frases, pero interactúa a través de palabras aisladas.

(2) Sonidos: sólo produce gemidos.

(1) Ausente: no produce sonidos, a pesar de ser físicamente capaz de realizarlas.

Motora:

(6) A la orden: cumple órdenes de actividad motora (dos acciones) como apretar la mano del profesional y colocar la lengua hacia fuera.

(5) Localizadora: eleva la mano por encima del nivel de clavícula en un intento de interrumpir el estímulo (durante el pinzamiento del trapecio o incisura supraorbitaria).

(4) Flexión normal: la mano no alcanza la fuente del estímulo, pero hay una flexión rápida del brazo a nivel del codo y en la dirección externa al cuerpo.

(3) Flexión anormal: la mano no alcanza la fuente del estímulo, pero hay una flexión lenta del brazo en la dirección interna del cuerpo.

(2) Extensión: hay una extensión del brazo al nivel del codo.

(1) Ausente: no respuesta motora de las extremidades superior e inferior, aunque el paciente es físicamente capaz de hacerlo.

Pupilar (actualización 2018):

(2) Inexistente: ninguna pupila reacciona al estímulo de luz

(1) Parcial: sólo una pupila reacciona a la estimulación de luz.

(0) Completa: las dos pupilas reaccionan al estímulo de luz.

Los otros cambios en la Escala de Coma de GlasgowEn la estructura

En la estructura

Mientras que en esta escala actualizada, las etapas de evaluación son más claras, dando mayor énfasis en las puntuaciones individuales que en la suma total. Sobre todo, según el sitio oficial, los cambios se basaron en la experiencia de médicos y enfermeros por el mundo.

En la nomenclatura

Algunos nombres han cambiado. En vez de “apertura del dolor”, se utiliza “presión de apertura de los ojos” para que la naturaleza del estímulo sea registrada de forma más precisa. El cambio también fue hecho por la difícil definición de “dolor” y por el cuestionamiento de la necesidad o hasta viabilidad de esa sensación en el paciente en coma.

La Respuesta Motora

Se actualizó dividiendo los términos flexión “normal” y “anormal” para facilitar el pronóstico del paciente.

Los estímulos

Por lo tanto, en el primer documento publicado, no había una especificación sobre los tipos de estímulos. Sin embargo la escala tiene actualmente la indicación de cuáles son adecuados y en qué orden deben ser realizados en el paciente.

La puntuación de la Reactividad Pupilar

Entonces este ítem fue agregando como una etapa posterior al conteo tradicional y que debe ser sustraído de la cuenta general, resultando en un panorama más preciso de la situación del paciente y permitiendo acciones más rápidas para evitar consecuencias drásticas.

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