La Amputación y los Cuidados de Enfermería

Amputación

La amputación es la retirada, generalmente quirúrgica, total o parcial de un miembro, con el objetivo de aliviar síntomas, mejorar la función y principalmente para propiciar una calidad de vida relativamente mejor, sin dolor y sin sufrimiento.

Cuando la integridad del tejido cutáneo mucoso sufre una lesión, inmediatamente se inicia el proceso de cicatrización, que es la cura de una herida por reparación y regeneración de los tejidos afectados. La fase inflamatoria, comienza en el momento en que ocurre lesión tisular y se extiende por un período de tres a seis días. En este período, el organismo es estimulado a utilizar mecanismos tales como la formación de trombos por medio de la agregación plaquetaria, activación del sistema de coagulación, el desbridamiento de la herida y la defensa contra infecciones.

La fase inflamatoria es seguida por la proliferativa, donde la actividad predominante en este período es la mitosa celular. La característica básica de esta fase es el desarrollo del tejido de granulación y la reconstitución de la matriz extracelular. La fase reparadora se caracteriza por los cambios que ocurren en el tejido cicatricial provocados por la síntesis realizada por los fibroblastos y la lisis coordinada por las colagenas.

Las estructuras resultantes de estos procesos se organizan mejor a medida que sufren maduración, pues el volumen de la cicatriz disminuye gradualmente y la coloración pasa, poco a poco, de rojo a blanco pálido, característico del tejido cicatricial.

Según el Ministerio de Salud, el 70% de las cirugías para retirada de miembros en Brasil son a causa de la diabetes. Son 55 mil amputaciones por año en Brasil de pacientes diabéticos. Cada 30 segundos, un diabético tiene pie o pierna amputada en el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La supervivencia por cinco años para todos los amputados de miembro inferior es inferior al 50%, en comparación con el 85% para una población con edad comparada. Los amputados diabéticos presentan una supervivencia por 5 años de sólo el 40%.

Dos tercios de todas las muertes se deben a la enfermedad cardiovascular.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El estado circulatorio del miembro es evaluado por medio del examen físico y exámenes diagnósticos. La perfusión muscular y cutánea es importante. Los exámenes de flujometría por Doppler con ultrasonido dúplex, determinaciones de la presión arterial y PaO2 cutánea del miembro son ayudas diagnósticos valiosos. La angiografía se realiza si una revascularización se considera una opción.

– Sangrado;
– Infección;
– Ruptura cutánea;
– Dolor del miembro fantasma.

Cuidados de Enfermería al Paciente Amputado

– Higiene del coto tras amputación

La higiene del coto después de una amputación debe realizarse diariamente e incluye:

  1. Lavar el coto: el coto se debe lavar con agua tibia y jabón neutro al menos 1 vez al día;
  2. Secar el coto: debe ser seco con una toalla suave, sin raspar en la cicatriz;
  3. Hacer masaje alrededor del coto: el paciente debe aplicar crema hidratante en el coto, como aceite de almendras dulces, por ejemplo, haciendo un masaje alrededor del coto, pues además de hidratar la piel, previniendo su descamación, mejora la circulación y flexibilidad de la piel.

Los pacientes con miembro amputado deben evitar lavar el coto con agua muy caliente y usar productos químicos, incluyendo alcohol, pues seca la piel, retrasa la cicatrización y promueve la fisura de la piel.

Además, algunos pacientes que tienen mayor probabilidad de sudar, deben lavar el coto varias veces al día, por la mañana y por la noche, por ejemplo.

Protegiendo el coto después de amputación

El coto debe ser protegido después de la amputación con una ligadura elástica o con medias de compresión adecuadas al tamaño del coto. Para aplicar correctamente la ligadura elástica y acoplar el coto, se debe:

  • Colocar la banda, empezando por el lugar más lejano del coto y terminar encima del coto;
  • Pasar la pista como si estuviera dibujando un 8 y, no dando vueltas circulares alrededor del coto;
  • No apretar mucho para no comprometer la circulación de la sangre, ni dejar muy ancho, sino no tiene efecto.

Las ligaduras de compresión ayudan a disminuir la hinchazón del coto y, deben ser ajustadas siempre que estén flojas, siendo normal, poner la ligadura hasta 4 veces al día. Sin embargo, una buena solución puede ser utilizar una media de compresión para el coto que es más cómodo, cómodo y práctico.

Además, es importante higienizar la ligadura correctamente debiéndose lavar a mano con agua tibia y jabón neutro, evitando el uso de productos químicos, torcer o secar en la máquina, por ejemplo.

Cuidados generales con el coto amputado

Además de los cuidados de higiene, alivio del dolor y vendaje del coto, la persona con amputación debe:

  • Mantener el coto siempre en posición funcional, tal como lo hacía cuando tenía el miembro completo, para mantener la movilidad;
  • Ejercitar el coto, haciendo pequeños movimientos todos los días varias veces al día para mantener una buena circulación;
  • Cambiar de posición del cuerpo, para evitar contracciones varias veces al día;
  • No dejar el coto colgado fuera de la cama o cruzado bajo las piernas, ni por objetos pesados ​​bajo el coto;
  • Tomar baños de sol, para recibir vitamina D y fortalecer el hueso y la piel del coto;
  • Evitar golpes y lesiones para no perjudicar la cicatrización del coto.

Además de estos cuidados, hacer una alimentación rica en alimentos cicatrizantes, como comer brócoli, fresa o yema de huevo, por ejemplo y, beber mucha agua ayuda a mantener las células de la piel y de los tejidos hidratados y saludables, facilitando la cicatrización y previniendo las infecciones.

 

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