Fenómeno de Raynaud

Fenómeno de Raynaud

El Fenómeno de Raynaud es una condición en la que, por una serie de motivos, ocurre disminución del calibre de pequeñas arterias de las extremidades de nuestro cuerpo. Más comúnmente, afectan los dedos de las manos y / o de los pies. Sin embargo, esto también puede suceder (con menos frecuencia) en la nariz, en las orejas e incluso en el pene, pues todos estos lugares se consideran extremidades del cuerpo.

Generalmente, ocurre después de exposición al frío, emociones fuertes o en respuesta al estrés.

Cuando esto ocurre, hay la disminución del flujo sanguíneo a los extremos afectados, lo que lleva a un cambio de la coloración de los dedos. Este cambio de color suele presentar tres fases distintas:

  1. Inicialmente, los dedos afectados se vuelven pálidos (blanquecinos). Esto sucede por la disminución del flujo sanguíneo en la región, causada por la vasoconstricción de las pequeñas arterias, llevando a la isquemia.
  2. Luego, los dedos presentan cianosis (color azulado), debido a la falta de oxígeno llegando a la región.
  3. Por último, la región afectada se vuelve enrojecida y recalentada. Esto sucede porque, al final del episodio, las pequeñas arterias que estaban con su calibre disminuido vuelven a la normalidad y la sangre vuelve a circular. Esto se llama hiperemia reactiva: debido a la recuperación rápida del flujo sanguíneo, los dedos se vuelven más rojizos de lo normal.

No todas las tres fases deben estar presentes. Algunos pacientes presentan sólo la palidez seguida de la cianosis, mientras que otros todavía pueden tener la cianosis.

Además de la alteración de la temperatura, algunos otros síntomas del Fenómeno de Raynaud pueden estar presentes durante los episodios:

  • Sensación de frío;
  • Amortiguación;
  • Alteración de la sensación (parestesia), como hormigueos o agujas;
  • En la fase de hiperemia, puede haber una sensación de dolor pulsátil;

En general, el tratamiento farmacológico no es necesario para el Fenómeno de Raynaud primario. El FR secundario puede ser grave, principalmente cuando está asociado a la esclerodermia. Otras enfermedades del tejido conectivo, malignidades y aterosclerosis también pueden ser la causa subyacente.

Las posibles opciones de tratamiento para el FR secundario son los bloqueadores de los canales de calcio, antagonistas del receptor de la angiotensina, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA), inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS), nitratos tópicos y sistémicos, fosfodiesterasa-5 (PDE-5) y prostaciclinas.

Las complicaciones en el FR secundario incluyen isquemia digital grave, gangrena, úlceras digitales e infecciones.

Se recomienda que el paciente se mantenga caliente, abandone el hábito de fumar, se ejercita regularmente y evite el estrés. El alivio del dolor puede ser un importante tratamiento adyuvante. Hay pocos datos sobre terapias complementarias.

 

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