Dehiscencia y Evisceración

Dehiscencia y Evisceración

Llamamos de dehiscencia la apertura espontánea de suturas quirúrgicas. Es una separación de los bordes de los tejidos que fueron unidos por puntos, que ocurre durante el período postoperatorio.

La dehiscencia total de una herida abdominal, por ejemplo, puede llevar a la evisceración con salida de estructuras (órganos como el intestino o las extrusiones de prótesis). En las dehiscencias parciales donde la piel permanece íntegra, este evento puede llevar al desarrollo de hernias incisionales tardías. Cuando no debidamente diagnosticadas o no corregidas llevan a la formación de hernias posteriores.

Las cirugías contaminadas e infectadas son propensas a las infecciones y consecuentemente a la dehiscencia; Las incisiones longitudinales son también más susceptibles de ruptura que las transversas. También está asociada a la deficiencia de vitaminas, entre ellas la vitamina C [ácido ascórbico] y el tratamiento con algunas drogas. Los estudios revelan que los pacientes que hacen uso crónico de corticoides, cuando se someten a procedimiento quirúrgico, presentan piel con comportamiento distinto de los demás enfermos y responden al proceso regenerativo de forma diferente. La dehiscencia generalmente ocurre en los primeros días de postoperatorio.

La mayoría de las veces la complicación sólo se vuelve clínicamente obvia entre el 5º y el 10º día, cuando, tras la retirada de los puntos, la piel se abre espontáneamente como una “cremallera”. La evisceración es precedida por la eliminación de la secreción sero-sanguinolenta. Es común observar ausencia de proceso inflamatorio típico en los bordes de la incisión en las cicatrices normales.

IMPORTANTE: La Dehiscencia de sutura es una complicación particularmente grave, no sucede sólo en cirugías que envuelven la piel, pero pueden suceder en suturas de anastomosis intestinales, articulaciones, etc. Puede ser parcial en toda su extensión o total.

EN TÉRMINOS LAICOS, VAMOS EXPLICAR!

Cuando el cirujano general hace una cirugía en el abdomen, por ejemplo, el médico tendrá que abrir varias capas de tejido hasta llegar a la cavidad abdominal, donde se encuentran los órganos.

La orden de apertura será la siguiente:

  • la piel;
  • subcutánea;
  • muscular;
  • aponeurosis;
  • Peritoneo.

Dependiendo del lugar del corte, puede tener más o menos capas; este ejemplo es de una laparotomía convencional, que es el acto de abrir la barriga con un corte en el medio, verticalmente, usado en cirugías de emergencia. Después de trabajar en la cavidad, el médico necesita “cerrar la barriga”. Él lo hará reconstituyendo todas las capas antes abiertas con puntos, empezando por la más interna y terminando con la piel (que son los “puntos” que la gente ve externamente).

Los hilos quirúrgicos son de diferentes materiales; la elección dependerá del tipo de tejido que el hilo va a estar en contacto (si es músculo o aponeurosis o subcutáneo o piel u otros) y de la fuerza necesaria para mantener los tejidos unidos, hasta que el organismo “cicatrize”. Ocurre “dehiscencia” si en alguna de esas capas el hilo rompe o “afloja”.

Esto puede suceder por varias razones, entre las cuales:

  1. infección;
  2. Condiciones que pueden aumentar la presión interna en la barriga, haciendo que quede “forzando los puntos” (por ejemplo, ascite (agua dentro del peritoneo), tos excesiva, falta de aire …);
  3. Mala técnica o cables inadecuados. A depender de la capa en que ocurrió la dehiscencia, puede ser más superficial (si es a la piel) o interna (si es a las capas más profundas), pudiendo llevar a la formación de hernias, que son complicaciones clásicas de las dehiscencias.

¿Le dio a entender?

CAUSAS PRUEBAS DE LA FALLA DE CICATRIZACIÓN Y APERTURA DE SUTURAS

  • infección;
  • desnutrición: hipoproteinemia (regímenes con dietas mal orientadas);
  • edad avanzada;
  • uremia;
  • la diabetes;
  • uso de corticoides;
  • hipoxia;
  • mala técnica quirúrgica de sutura (cierre de la herida operatoria), suturas muy apretadas, pocos puntos de suturas, suturas muy flojas;
  • fumar;
  • tos y vómitos incoheribles;
  • esfuerzo físico precoz;
  • otros.

TRATAMIENTO

  • Diagnóstico precoz y control médico responsable, informando al paciente y familiares de las conductas que el caso requiere;
  • Reconocer inmediatamente al paciente a sala operativa, a fin de proceder a la resucitación y las medidas de mayores intereses;
  • Mantener al paciente clínicamente estable e iniciar todas las medidas preventivas contra infección, control de la glucosa, etc., oxigenioterapia;
  • Activar el protocolo de conductos de rutina específico para el caso;
  • Proceder quirúrgicamente de acuerdo con las técnicas adecuadas para esta eventualidad.

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