Decúbito Prono en Pacientes Críticos

Decúbito Prono

El Decúbito Prono es una maniobra utilizada para combatir la hipoxemia en los pacientes con síndrome de la incomodidad respiratoria aguda (SDRA). La posición prono mejora el cambio gaseoso a través de la expansión de la región dorsal de los pulmones, aumento del volumen respiratorio pulmonar y mejor ventilación-perfusión y es un procedimiento barato e inofensivo, cuando es realizado por un equipo experimentado y capacitado.

Utilizado como adyuvante a la terapia de soporte ventilatorio en el intento de perfeccionar el cambio gaseoso en pacientes graves. Esta mejora de la oxigenación se puede atribuir a varios mecanismos que pueden ocurrir aislados o asociados. Entre ellos, están la disminución de los factores que contribuyen al colapso alveolar, la redistribución de la ventilación alveolar y la redistribución de la perfusión.

El efecto benéfico de la posición prono es consecuencia de la combinación de algunos mecanismos como:

  • Cambio de la insuflación pulmonar regional;
  • Redistribución de la ventilación;
  • Redistribución de la perfusión;
  • La posición prono es indicada con base en algunas investigaciones pues hasta el momento no se ha identificado el momento ideal de utilizar esta técnica.

Y está contraindicado en inestabilidad hemodinámica refractaria con uso de drogas vasoactivas, trauma de tórax, quemaduras, trauma de abdomen, monitorización intracraneal, hemodiálisis, lesión medular, cirugía de cara reciente y circulación extracorpórea.

Se necesitan hasta cuatro personas para el posicionamiento del paciente. Una debe permanecer en la cabecera del lecho y será responsable del tubo endotraqueal. Es aconsejable que esté preparada para realizar aspiración de la cánula, ya que ocurre abundante drenaje de secreción después del posicionamiento en prona. Una segunda persona se encargará de cuidar para que los catéteres, los desagües y las conexiones no se traten. Y la tercera y cuarta personas, colocadas una de cada lado del lecho, serán responsables de girar al paciente, primero para el decúbito lateral, y luego a la posición prona. Los brazos deben colocarse a lo largo del cuerpo, con la cabeza hacia un lado, y los electrodos para monitorización cardiaca fijados en el dorso. No es necesario que se haga suspensión abdominal, ya que este procedimiento no trae ninguna ventaja sobre la respuesta positiva de la posición.

Algunos pacientes requieren 12 días de posición prono, sin embargo, los estudios identifican la mejora en tres a cuatro días después del inicio de la terapia. La disminución de la saturación de oxígeno de la presión parcial de oxígeno (Pao2) y del volumen corriente aumentando la frecuencia cardíaca y la presión de las vías aéreas y la agitación son indicadores de posible compromiso pulmonar.

El equipo de enfermería debe estar atento a:

  • Evaluación neurológica y utilizar la escala de sedación;
  • Fijar adecuadamente el tubo orotraqueal para prevenir la extubación accidental;
  • Realizar aspiración traqueal antes de la vuelta;
  • Mantener la monitorización continua durante el procedimiento. Los electrodos se pueden colocar en el tórax anterior o invertidos en el dorso;
  • Para evitar la aspiración de contenido gástrico, la infusión de dieta enteral en el duodeno con la sonda enteral en posición post-pilórica, mientras que otra sonda en posición gástrica permite chequear si hay residuo gástrico;
  • Comprobar sonda vesical;
  • Posicionar cojines en la cintura escapular para evitar compresión de mamas y tórax y cojines en la parte superior ilíaca liberando el diafragma y la región genital;
  • Lateralizar la cabeza del paciente;
  • Evaluar constantemente la integridad de la piel;
  • Y evaluar la ocurrencia de reducción de la saturación de oxígeno de forma significativa.

Vean También:

Síndrome de la Angustia Respiratoria (SARA)

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