Cicatrización: Entienda sus fases

cicatrización

La cicatrización es un proceso natural de reparación de tejidos orgánicos dañados hechos por medio de las fibras colágenas derivadas de los miofibroblastos que emigran al local herido. Estas fibras recubren el área dañada con tejido conjuntivo fibroso y, por lo tanto, el tejido epitelial preexistente queda temporalmente o permanentemente sustituido por él.

Se llama cicatriz a la alteración tisular que resulta de este proceso de cicatrización. En virtud de la mayor vitalidad de los tejidos, la cicatrización se hace de forma más rápida en las personas más jóvenes que en las más ancianas, aunque cuanto más joven sea la persona, peor será el aspecto de la cicatriz y cuanto más anciana, mejor. Además, la apariencia de la cicatriz depende también de la ubicación, la naturaleza del trauma y la profundidad de la lesión. Al final, el proceso de cicatrización puede dejar en la piel una cicatriz y una alteración de la sensibilidad local duradera o permanente.

¿Cuáles son los tipos de cicatrices?

Algunas cicatrices formadas por el proceso de cicatrización no dejan huellas o son casi inaparentes y se desvanecen lentamente con el paso del tiempo. Sin embargo, otras cicatrices son más exuberantes, salientes y de coloración rojiza, llamadas hipertróficas. Un modelo aún más extravagante está constituido por los queloides.

Ambas se deben al exceso de producción de colágeno por los fibroblastos, pero siempre existió la dificultad de distinguir histológicamente las dos. En realidad, el queloide parece ser una cicatriz hipertrófica que no respondió bien al tratamiento. No es sólo el tipo de piel que interfiere en la forma como se da la cicatrización y en la forma que la cicatriz asume; también influyen en la edad, el tipo de trauma que el tejido recibió y la fase hormonal en que la persona se encuentra. Las cicatrices en la pubertad o en el embarazo, por ejemplo, son peores que en otros momentos de la vida. Hay casos específicos, como el de las cicatrices provocadas por quemaduras que, a veces, son muy extensas y causan problemas serios para la vida.

¿Cuáles son las fases de la cicatrización y cómo es la formación de las cicatrices?

– El proceso de cicatrización comprende cuatro fases:

  • Limpieza: inmediatamente después de heridos, los tejidos liberan mediadores químicos (exudados fibrinosos) en la superficie, los cuales en contacto con el aire resecan y forman una corteza que, por un lado ayuda a contener la hemorragia y, por otro, protege la lesión de contaminaciones externas.
  • Retración: la acción de los miofibroblastos reduce el tamaño de la lesión, contrayendo y causando picazón. En las cicatrices muy extensas, como las quemaduras, por ejemplo, pueden surgir contracciones musculares.
  • Granulación: está representada por el nuevo tejido en crecimiento para llenar el defecto. Junto con él hay un proceso de angiogénesis, el cual forma los vasos que van a irrigar esa nueva estructura.
  • Re-epitelización: las células epiteliales empiezan a introducir por debajo de la corteza, a partir de los bordes, y dan fin al proceso de reparación. Las células epiteliales crecen y restablecen la continuidad del revestimiento.

¿Cómo se trata la cicatrización y las cicatrices?

Actualmente, tanto existen recursos clínicos como quirúrgicos que permiten buenos resultados en la prevención y tratamiento de las anomalías cicatriciales. Cuanto más temprano se inicie el tratamiento, mejores serán los resultados. Como existe una característica individual de los procesos de cicatrización, es de todo relevante cosechar una historia de cómo se da ese proceso en el individuo y en su familia. Si se detecta la tendencia a formar más cicatrices (queloides, por ejemplo) es fundamental el inicio precoz del tratamiento.

Las cicatrices que se refieren a heridas pequeñas y superficiales en general desaparecen por sí mismas, en mayor o menor tiempo. Algunas cicatrices son permanentes, pero sus malos efectos estéticos o funcionales pueden ser amenizados con cremas, láser o incluso injertos. El tratamiento debe tratar la prevención y la eliminación de las cicatrices hipertróficas y queloidales. En las quemaduras, las áreas quemadas no se regeneran todas por igual ni al mismo tiempo y el tratamiento debe comenzar por las partes ya cicatrizadas. Dependiendo del tamaño y la naturaleza de la cicatriz, estos tratamientos pueden utilizar medicamentos tópicos, mallas compresivas, masajes, gel de silicona y, incluso, cirugía. Más recientemente los rayos láser se han intentado con éxito en el objetivo de eliminar o minimizar la mala apariencia de algunas cicatrices.

¿Cuáles son los cuidados que se deben tener con la cicatrización y las cicatrices?

  • Es necesario hidratar la piel con cremas hidratantes. Esto disminuye el prurito provocado por la cicatrización de los tejidos.
  • Si el pimiento es muy intenso, se puede pedir prescribir un antihistamínico o incluso un corticoide de baja potencia. La superficie recién cicatrizada no tolera arañazos, que pueden incluso romper los puntos de la sutura.
  • Por regla general, las burbujas que preceden a las cicatrices de las quemaduras, pequeñas o grandes, no deben romperse. EVITE hacer esto en ambiente doméstico y hospitalario; cuando sea necesario, hacerlo en un entorno quirúrgico estéril.
  • Es importante que la persona no coce y no araña las cicatrices. Al final, pasar la mano sobre el área cicatrizada aumenta la sensación de picazón. De todos modos, las personas con la piel en el proceso de cicatrización deben mantener sus uñas siempre limpias y muy bien cortadas.
  • El paciente no debe exponer al sol mientras el color de la cicatriz no haya adquirido una tonalidad próxima a la de la piel normal y debe usar filtro solar para proteger la cicatriz, así como debe hacer con cualquier otra parte de la piel.
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